23 julio 2005

¡Viva el escaqueo!

Una noticia que descubrí el otro día:

"Los trabajadores en EEUU confiesan que la forma preferida en que malgastar su tiempo laboral es navegar por Internet, a lo que suelen dedicar dos horas diarias, y la excusa más popular es que no tienen bastante trabajo, según una nueva encuesta realizada por America Online (AOL) y Salary.com"

Ante lo cual, sólo puedo decir... ¡VIVA EL ESCAQUEO!

Varias cuestiones a comentar respecto a esta noticia:

1. Que el "escaqueo" es una habilidad desarrollada en todas las partes del mundo donde unas personas trabajan para que otras se enriquezcan con su trabajo.

2. Que cada trabajo busca sus formas de escaqueo. En una fábrica existen técnicas refinadas en las cuales los veteranos fabriqueros son grandes expertos, y las cuales todavía no he tenido oportunidad de aprender (bueno, alguna sí, claro). Y en las oficinas ha llegado "el Internes" como nueva forma posindustrial de escaqueo.

3. Más de un jefe/a-empresario/a se habrá removido en su silla con esta noticia. Y es mas, seguramente más de una de estas personas ya se habrá puesto en contacto con una empresa para analizar la forma de realizar el control de acceso a Internet (esto no es nuevo) para comprobar que sus empleados/as no pierden el tiempo.

Y me pregunto yo:

¿ni una sóla de estas personas se habrá preguntado por qué los empleados/as no están motivados en sus trabajos?

¿por qué el lunes sólo piensan en el sábado?

¿y por qué la mayor ilusión del día es que acabe la jornada laboral?

Digo yo que igual, el hecho de que la gente no vaya agusto a sus trabajos (claro que el principio capitalista básico de intercambio monetario por fuerza trabajo, física o intelectual, no ayuda) tiene que ver directamente con la búsqueda del escaqueo.

Sólo me queda decir una cosa:

Quien no quiera escaqueo en su empresa se lo va a tener que currar un poco-bastante-mucho.

2 Comments:

Anonymous Eidde said...

Una saludo querida precaria. Perdona mi tardanza en escribir en este foro, pero como te puedes imaginar la vida de un precario existencial es a lo menos precaria, por lo tanto es difícil organizarse para estar al tanto de tantos blogs, ¿100.000? en esta españa, son muchos la verdad.

Bueno, ¿hoy de que hablamos? A sí, de escaqueos.

Mi larga y ajetreada vida laboral me permite tener una visión de lo mas completa, como si de un gran negro que da a los bombos en un barco de remos se tratara, y por lo tanto, me voy a permitir el lujo de narrar alguna de mis experiencias.

“La obra” o la construcción es uno de los paraísos de los escaquetas aunque no se puede generalizar. Además, es un lugar de contrastes. De la misma manera que un obrero puede estar deslomándose por hacer más metros (ya sea de yeso, caravista o azulejo), muy cerca puede estar otro obrero (en la mayoría de los caso peón, luego entramos de por qué peón) escaqueándose haciendo uso de las excusas clásicas:

-El derecho de todo peón a echarse un cigarro
-El derecho de todo peón al Angelus
-El derecho de todo peón a ayudar a recoger ese sospechoso montón de escombros, que casualmente nunca mengua, y que como mucho cambia de posición
-El derecho de buscar... una pala, una pala redonda, una pala cuadrada, la paleta, el paletin, -uy no si no lo que andaba buscando- y como no, ese gran elemento de escaqueo: LA ESCOBA.

Nos vamos a detener en este objeto, ya que la escoba a sido una de mis grandes amigas en la construcción. Aunque no lo parezca la obra es un lugar que requiere de cierta limpieza regular, ya que para que los distinto gremios entren a realizar sus tareas es conveniente tener los “tajos” limpios. Y estas tareas son encomendadas al peón (que sí, que luego hablo de él). Bueno pues, gracias a la escoba se puede estar en los lugares más inverosímiles sin peligro. Sin ir mas lejos, yo he podido salir airoso de la furia del encargado por el simple hecho de llevar una escoba en la mano:

“-Es que me habia había dejado la escoba en el sótano, ya subo al ático*...
-Sólo me falta el polvo de los rincones**...
-No sé, a mí me han dicho que barra las tejas y yo las barro...
-Y que culpa tengo yo de que mueva tanto viento, no si al final...

* Esta escusa sólo es válida una vez a la semana, y dependiendo de la cantidad de materia gris del encargado, o en su defecto de los soles y sombras que se haya tomado en su vida.
** Importante que haya rincones, que luego nos despistamos


Lo dicho, la escoba, esa gran amiga del peón. Y os preguntareis el por qué mi fijación con los peones, ¿acaso no se escaquean los oficiales? Claro que sí, pero una persona que se ha esforzado por aprender un oficio no tiene ganas de perder el tiempo. Otra cosa es el mundo del peonaje donde escaquearse es una obliagación porque el curro es una mierda, la gente no suele acompañar. y encima muchos de los trabajos son muy duros. Y son duros porque la peña es muy burra: se cambia la normativa para que los sacos de cemento pasen a pesar 30 kilos en vez de 50 kilos, y ¿qué se hace en la obra? pues fácil, se llevan de dos en dos. Después llega la típica pregunta:

“-¿dónde te habías metido mientras descargábamos el camión de sacos de cemento?”
Y cuál creéis que puede ser la respuesta:
“-Buscando la escoba.”

Un saludo querida precaria

26 julio, 2005 20:10  
Blogger Precaria said...

Pues nada Eidde, ¡viva el escaqueo de las escobas!

Esto se pone interesante. Estaría bien conocer más historias de escaqueo...

26 julio, 2005 20:11  

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